El nuevo defensa del conjunto londinense ha relatado públicamente cómo llegó a la fe cristiana y cómo su encuentro con Jesucristo transformó su manera de entender la vida y su carrera como futbolista.
Pocos días después de anunciar su fichaje por el Chelsea, Maxence Lacroix ha vuelto a ser noticia por algo que trasciende los terrenos de juego. El club inglés ha compartido a través de su cuenta oficial de Instagram un vídeo en el que el internacional francés habla abiertamente de su fe cristiana y de cómo conocer personalmente a Jesucristo cambió su vida.
El vídeo, producido originalmente por el ministerio cristiano Ballers in God en colaboración con la aplicación bíblica YouVersion, presenta a Lacroix explicando que no creció en un hogar cristiano y que su acercamiento a la fe se produjo años después.
«No crecí en una familia cristiana, pero hace algunos años conocí realmente a Jesús. Decidí entregarle mi vida y vivir como Él quiere», explica el futbolista.
Para Lacroix, aquello no supuso simplemente incorporar unas determinadas creencias religiosas a su vida. El jugador habla de un cambio que afectó a su identidad y a la manera en que comenzó a afrontar tanto sus circunstancias personales como su profesión.
«Jesús es el fundamento de mi vida y me sostiene todos los días, en cada momento», afirma.
De la frustración a la fe
La historia de Lacroix con el cristianismo comenzó antes de su llegada a Inglaterra. En 2022, cuando todavía militaba en el VfL Wolfsburg alemán, el defensa atravesó un periodo complicado de su carrera marcado por lesiones, expulsiones y frustraciones.
Fue precisamente en aquel contexto cuando decidió dirigirse a Dios de una manera que, según ha relatado posteriormente, nunca había hecho hasta entonces.
Una noche se encerró en su habitación y oró poniendo su vida en manos de Dios. Lacroix asegura que aquella experiencia produjo un cambio profundo en su interior y transformó también su manera de contemplar el fútbol.
El propio jugador ha descrito aquella experiencia utilizando un concepto central del Evangelio: el nuevo nacimiento.
«Hubo un antes y un después. Me convertí en una nueva persona. La Biblia habla del nuevo nacimiento y eso es exactamente lo que experimenté», relató.
Desde entonces, Lacroix asegura haber encontrado una paz y un gozo que anteriormente desconocía.
La fe también le ha permitido colocar el éxito deportivo en una perspectiva diferente. En una profesión marcada por los resultados, las lesiones, los fichajes y la presión constante, el futbolista considera fundamental que su identidad descanse sobre algo que no dependa de su rendimiento sobre el terreno de juego.
«En el fútbol hay altibajos. Es muy importante tener algo más que la carrera o el éxito personal», explica.
Para el defensa francés, ese fundamento es Jesucristo.
La Gran Comisión, un texto fundamental para Lacroix
La fe del futbolista no se limita únicamente a su experiencia personal. Lacroix ha explicado también que uno de los pasajes que orientan actualmente su vida es Mateo 28:19-20, las palabras de Jesús conocidas como la Gran Comisión.
«Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén» (Mateo 28:19-20).
Lacroix considera que estas palabras de Cristo no constituyen únicamente una enseñanza para misioneros o pastores, sino una responsabilidad que alcanza también su propia vida como futbolista profesional.
El jugador ha explicado que este pasaje le recuerda la razón por la que fue salvado y la misión que tiene ahora como seguidor de Jesucristo. Una convicción que le ha llevado a hablar públicamente de su fe y a aprovechar la visibilidad que le proporciona el fútbol para compartir el Evangelio.
Una fe visible también en el Crystal Palace
Antes de incorporarse al Chelsea, Lacroix ya había manifestado públicamente sus convicciones durante su etapa en el Crystal Palace.
Tras la conquista de la FA Cup, uno de los mayores éxitos de la historia del club londinense, el defensa comenzó sus declaraciones dando gracias a Jesús y atribuyendo a Dios lo que acababa de vivir el equipo.
Ahora Lacroix inicia una nueva etapa en uno de los clubes más importantes del fútbol europeo. El Chelsea confirmó recientemente la incorporación del internacional francés.
Pero, más allá de su fichaje, resulta especialmente significativo que haya sido el propio Chelsea quien haya utilizado sus canales oficiales para difundir el testimonio cristiano de su nuevo jugador ante millones de seguidores.
En un mundo deportivo donde la identidad suele construirse alrededor del rendimiento, los contratos y los títulos, Lacroix insiste en que el centro de su vida se encuentra en otro lugar.
«Jesús fue la respuesta a todas las preguntas y dificultades que tenía antes. Por eso estoy tan feliz de recorrer este camino junto a Él».
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