El Consejo de Ministros aprueba el Real Decreto que permitirá computar como cotizados los años de ministerio anteriores a 1999.
Tras décadas de reclamaciones, los pastores evangélicos que sirvieron en España sin la cobertura de la Seguridad Social verán reconocido su trabajo a efectos de pensión. El Consejo de Ministros aprobó este martes 22 de septiembre el real decreto que reconoce como cotizados los periodos de ministerio ejercidos por pastores evangélicos antes de 1999, según informa Actualidad Evangélica.
La norma afecta a los ministros de culto de las iglesias integradas en la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (FEREDE) y también a la Iglesia Adventista del Séptimo Día. En el caso de los adventistas, el reconocimiento podrá alcanzar periodos anteriores a 1987; en el de los evangélicos, anteriores a 1999. Ese tiempo no solo servirá para la jubilación: podrá computar también para pensiones de incapacidad permanente y prestaciones de muerte y supervivencia, lo que abre la puerta a que viudas y familiares de pastores fallecidos puedan beneficiarse.
El texto fija el procedimiento que deberán seguir los interesados. Regula cómo acreditar la condición de ministro de culto y el tiempo de actividad, así como el cálculo y las condiciones de pago del capital coste que el propio interesado tendrá que abonar. Este último punto, el del capital coste a cargo del beneficiario, será previsiblemente el aspecto que más atención reciba de las iglesias y de los propios pastores en los próximos meses, a la espera de conocer las cuantías concretas una vez se publique la norma en el Boletín Oficial del Estado.
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, presentó la medida como un acto de justicia hacia un colectivo que fue perseguido durante la dictadura y que ejerció su labor cuando no contaba con la protección de la Seguridad Social.
El anuncio llega cuatro meses después de que el Gobierno se comprometiera públicamente a resolver la cuestión. El 22 de mayo, durante el acto celebrado en el Congreso de los Diputados por el 70º aniversario de la Comisión de Defensa Evangélica y el 40º de FEREDE, el subsecretario de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Alberto Herrera, anunció que el Ejecutivo preparaba el real decreto y que lo enviaría al Consejo de Estado como paso previo a su aprobación. En aquella ocasión Herrera admitió que el Estado tenía una deuda histórica con estos pastores.
La reivindicación había traspasado incluso las fronteras españolas. A petición de la Alianza Evangélica Mundial, y a partir de un informe de la Alianza Evangélica Española, en octubre de 2025 se instó a España ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra a atender la situación de los pastores jubilados sin pensión.
Para muchos de estos ministros, hoy ancianos, la noticia llega tarde, pero llega. Durante años predicaron, visitaron enfermos y sostuvieron congregaciones en condiciones de estrechez y, en muchos casos, de hostilidad, sin que el Estado reconociera su labor como trabajo. La Escritura es clara en este principio: «Pues la Escritura dice: No pondrás bozal al buey que trilla; y: Digno es el obrero de su salario» (1 Timoteo 5:18).
Fuente: Actualidad Evangélica, con información adicional de la Referencia del Consejo de Ministros (La Moncloa).
(Foto: El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, y la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, y portavoz del Gobierno, Elma Saiz, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. | Moncloa/Sandra Armada. La Moncloa, Madrid. 22.9.2026)