Martes, 15 de septiembre de 2026

¿Qué hace Dios con nuestros pecados?

¿Qué hace Dios con el pecado?

Sufriremos por nuestros pecados si no son perdonados o borrados por la sangre de Jesús.

En general, las personas que viven inmersas en nuestra cultura «cristiana» tienen una ligera noción de por qué vino Jesús a la tierra. Conocen la historia de la Navidad, podrían referir algunos detalles acerca de las enseñanzas y los milagros de Jesús, y hablar de la Semana Santa. Sin embargo, desgraciadamente, todo ello suele quedarse en un mero conocimiento intelectual que nunca ha llegado al corazón.

Ahora bien, si hemos aceptado a Cristo como nuestro único Salvador y hemos recibido el perdón de nuestros pecados, surge una pregunta importante:

  1. ¿Qué hace Dios con nuestros pecados?
  • Son cargados sobre su Hijo

“…Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.” (Is. 53:6)

Este versículo nos habla de nuestra condición pecaminosa, del Padre, de Cristo y de su obra salvadora. Dios Padre cargó sobre Jesús nuestros pecados, llevándolos al Calvario para que Él pagara por ellos.

 

  • Son alejados

“…Cuanto está lejos el oriente del occidente, hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones.” (Sal. 103:12)

¿A qué distancia está el oriente del occidente?

Si una persona se dirige al norte desde cualquier punto de la tierra, llegará finalmente al Polo Norte y, al continuar, comenzará a dirigirse hacia el sur. Sin embargo, no sucede lo mismo con el oriente y el occidente. Si uno comienza a viajar hacia el occidente y continúa siempre en esa dirección, seguirá yendo hacia el occidente indefinidamente.

El norte y el sur tienen puntos de encuentro; el oriente y el occidente no. En cierto sentido, existe entre ellos una distancia infinita.

Por eso, cuando Dios dice que aleja nuestras rebeliones de nosotros cuanto está lejos el oriente del occidente, está afirmando que las ha apartado para siempre.

 

  • Son cubiertos

“…Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado.” (Sal. 32:1)

El hombre no puede cubrir su propio pecado. Quedaría tan expuesto como Adán y Eva cuando intentaron cubrir su desnudez con simples hojas en el jardín del Edén.

Solo Dios tiene el poder de cubrir el pecado, y lo hace por medio de la sangre de Cristo.

 

  • Son perdonados

“…De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre.” (Hch. 10:43)

Los escribas creían correctamente que solo Dios podía perdonar los pecados. Por eso se escandalizaron cuando Jesús dijo al paralítico:

«Ten ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados.» (Mt. 9:2)

Cristo posee autoridad divina para perdonar, y todo aquel que cree en Él recibe ese perdón.

 

  • Son deshechos.

“…De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado.” (Heb. 9:26)

La obra de Cristo en la cruz consistió precisamente en eso: quitar de en medio el pecado. Lo que nos separaba de Dios fue tratado definitivamente por medio de su sacrificio perfecto.

 

  • Son echados tras las espaldas de Dios

“…He aquí, amargura grande me sobrevino en la paz, mas a ti agradó librar mi vida del hoyo de corrupción; porque echaste tras tus espaldas todos mis pecados.” (Is. 38:17)

Estas son palabras del rey Ezequías, quien alaba a Dios por haberle librado de la muerte y por haberle concedido perdón.

Del mismo modo que Dios actuó con Ezequías, está dispuesto a hacerlo con nosotros cuando nos volvemos a Él en arrepentimiento y fe.

 

  • Son echados a lo profundo del mar

“…El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.” (Miq. 7:19)

Si quisiéramos deshacernos definitivamente de algo, no lo arrojaríamos a la orilla de la playa, porque tarde o temprano las olas podrían devolverlo. Lo lógico sería llevarlo lo más lejos posible, ponerle peso y hundirlo en las profundidades.

Los científicos señalan que el punto más profundo conocido de los océanos se encuentra en la Fosa de las Marianas, en el océano Pacífico, a unos 11.000 metros de profundidad. Si el Monte Everest, la montaña más alta del planeta, fuese colocado allí, su cima seguiría estando a más de 2.000 metros bajo el agua.

Pero la enseñanza de este versículo no depende de la geografía. Lo que Dios quiere comunicar es que nuestros pecados son enviados a un lugar del que jamás volverán.

No los deja cerca de la orilla para que la marea los devuelva; los aparta para siempre.

 

  • Son borrados

“…Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio.” (Hch. 3:19)

Hoy resulta sencillo borrar un error. Podemos usar una goma de borrar, corregir un documento digital o incluso eliminar un tatuaje mediante tratamientos especializados.

Sin embargo, en el mundo antiguo borrar algo no era tan sencillo.

Dios promete borrar nuestros pecados cuando nos arrepentimos y nos volvemos a Él.

“…Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados.” (Is. 43:25)

Recuerdo que cuando era niño existían gomas de borrar para lápiz que eliminaban bastante bien los errores. También había otras para tinta, pero casi siempre dejaban una marca que revelaba que allí había habido una equivocación.

Cuando Dios borra nuestros pecados, no deja ninguna huella. Los elimina completamente y promete no recordarlos jamás.

 

  • Son purgados

“…el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.” (Heb. 1:3)

Purgados significa limpiar algo de todo aquello que lo contamina o lo hace imperfecto.

Se purgan tuberías para eliminar el aire que impide el flujo del agua. Se administran medicamentos para eliminar aquello que perjudica al organismo.

Del mismo modo, nuestros pecados han sido purificados, limpiados y quitados por medio de la sangre de Cristo.

 

  • Son olvidados

“…Porque seré propicio a sus injusticias, Y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades.” (Heb. 8:12)

¡Qué diferente es Dios de nosotros!

¿Cuántas veces hemos oído o incluso pronunciado la frase: «Yo perdono, pero no olvido»?

Pensemos por un momento: ¿qué sería de nosotros si Dios actuara de esa manera? ¿Qué esperanza tendríamos si perdonara nuestras faltas, pero continuara recordándolas una y otra vez?

Sin embargo, Dios no solo perdona. También decide no recordar más nuestros pecados.

Y si Dios nos tratara exactamente como nosotros tratamos a quienes nos ofenden, ¿en qué situación quedaríamos?

Por eso, cada vez que contemplamos el perdón de Dios, debemos hacerlo con gratitud y asombro. Nuestros pecados han sido cargados sobre Cristo, alejados, cubiertos, perdonados, quitados de en medio, echados tras sus espaldas, lanzados a lo profundo del mar, borrados, purificados y olvidados.

¡Qué maravilloso Salvador tenemos!

Política de Privacidad

INTRODUCCIÓN

En Kleseos, sensibilizados con las necesidades de los usuarios de Internet y conscientes de la importancia de la rigurosa privacidad de la información personal que nos confían, incluimos esta declaración de privacidad con el objeto de que seas consciente de la política en el tratamiento de los datos personales que obtiene de sus visitantes y usuarios.

Como usuario, aceptas estas condiciones por el mero hecho de leer, visualizar o navegar en el sitio. De no aceptarlas, debes abandonar el sitio, sin hacer uso alguno de él y su contenido, y sin acceder a las páginas enlazadas.

RESPONSABLE DEL TRATAMIENTO DE DATOS

El titular del sitio y responsable del tratamiento de datos es Darío Pérez Andrés, con DNI 74378630B, para contactar puedes utilizar la dirección de correo electrónico direccion@kleseos.com, el teléfono +34 658 663 436 o correo postal a C/ Caño Viejo 7, código postal 28400 de Collado Villalba, Madrid.

FINALIDAD DEL TRATAMIENTO DE DATOS

En nuestros sitios web, existen unos apartados específicos donde puedes anotar tus datos para recibir información sobre actualizaciones de nuestra web y de algunos los programas que se distribuyen. Nosotros te aseguramos que la información que nos facilites será gestionada de forma totalmente confidencial.

Formulario de contacto: **Finalidad del formulario de contacto** Los datos personales facilitados a través del formulario de contacto serán tratados con la finalidad de atender, gestionar y responder a las consultas, solicitudes de información, comentarios o sugerencias realizadas por los usuarios del sitio web. Asimismo, cuando el usuario lo autorice expresamente, sus datos podrán ser utilizados para el envío de comunicaciones relacionadas con los contenidos, novedades y actividades del blog. Los datos facilitados no serán utilizados para finalidades distintas de las aquí descritas ni serán cedidos a terceros, salvo obligación legal.

Suscripción a boletines: **Finalidad del formulario de suscripción a la newsletter** Los datos personales facilitados a través del formulario de suscripción serán tratados con la finalidad de gestionar el alta del usuario en el servicio de newsletter y enviar periódicamente información relacionada con las noticias, reportajes, artículos, contenidos editoriales, novedades y actividades publicadas en el periódico digital. La base jurídica para este tratamiento es el consentimiento expreso otorgado por el usuario al suscribirse. Los datos serán conservados mientras el interesado mantenga su suscripción activa y no solicite su baja. Para la gestión y envío de las comunicaciones electrónicas se utiliza la plataforma Brevo, que actúa como encargado del tratamiento de los datos por cuenta del responsable del sitio web. Brevo aplica las medidas de seguridad adecuadas para garantizar la protección de los datos personales conforme a la normativa vigente. El usuario podrá retirar su consentimiento y darse de baja en cualquier momento mediante el enlace habilitado a tal efecto en cada comunicación enviada o contactando con el responsable del tratamiento. Los datos personales no serán utilizados para finalidades distintas de las aquí descritas ni serán cedidos a terceros, salvo obligación legal.

Los datos se almacenarán mientras exista previsión de su uso para el fin por el que fueron recabados.

No se realizan tomas de decisiones automatizadas con tus datos.

La web puede utilizar cookies, consulta nuestra política de cookies.

LEGITIMACIÓN DEL TRATAMIENTO DE DATOS

El uso de tus datos se realiza porque nos das tu consentimiento para usar los que nos proporcionas en los formularios para un uso específico que se indica en cada uno de ellos. Tus datos solo son necesarios para los usos concretos por los que se te solicitan, si no nos los facilitas, esos servicios no son posibles.

TRANSFERENCIAS Y CESIONES DE DATOS

Existe un compromiso firme por nuestra parte de que los datos que proporcione a Kleseos, no serán vendidos ni cedidos a terceras personas sin el previo consentimiento del interesado bajo ningún concepto o circunstancia, salvo consentimiento expreso u obligación legal.

Los datos incorporados en el formulario de comentarios, serán tratados por Automattic Inc., con domicilio en EEUU con la finalidad de filtrar el spam en los comentarios. Puede consultar la política de privacidad de Automattic Inc..

Los datos incorporados en el formulario de contacto, serán tratados por Automattic Inc., con domicilio en EEUU con la finalidad de filtrar el spam en los mensajes. Puede consultar la política de privacidad de Automattic Inc..

Nuestro sitio web contiene enlaces hacia sitios web de terceros. Kleseos no se hace responsable por las políticas y prácticas de privacidad de estos otros sitios.

ENCARGADOS DEL TRATAMIENTO

Para la prestación de determinados servicios necesarios para el funcionamiento del sitio web, el responsable del tratamiento puede compartir datos personales con proveedores que actúan como encargados del tratamiento, quienes tratarán los datos únicamente siguiendo las instrucciones del responsable y con las garantías exigidas por la normativa vigente en materia de protección de datos.

En particular, el servicio de envío de newsletters y comunicaciones electrónicas se presta mediante la plataforma Brevo, titularidad de Sendinblue SAS, con domicilio social en 106 boulevard Haussmann, 75008 París (Francia).

Brevo actúa como encargado del tratamiento y procesa los datos personales de los suscriptores con la única finalidad de gestionar el envío de comunicaciones electrónicas en nombre del responsable del sitio web. Este proveedor ha adoptado las medidas técnicas y organizativas necesarias para garantizar la seguridad y confidencialidad de los datos personales y cumple con las obligaciones establecidas por el Reglamento (UE) 2016/679 (RGPD).

El responsable del tratamiento ha suscrito con dicho proveedor el correspondiente contrato de encargo de tratamiento conforme al artículo 28 del RGPD.

Los usuarios pueden obtener más información sobre la política de privacidad de Brevo consultando la documentación publicada por dicho proveedor en su sitio web oficial.

DERECHOS DE LOS INTERESADOS

Tienes el derecho de acceder a la información que sobre tu persona está almacenada en nuestras bases de datos, rectificarla si existiera alguna errata, suprimirla, limitarla, oponerte a su tratamiento y retirar tu consentimiento si ese es tu deseo. Para ello simplemente debes escribir un e-mail a la dirección de correo electrónico direccion@kleseos.com donde te atenderemos gustosamente cualquier consulta, comentario o aclaración requerida al respecto.

Para mayor información sobre temas relacionados, el sitio de referencia en la Red española es la Agencia de Protección de Datos, donde tienes derecho a reclamar.