Martes, 22 de septiembre de 2026

DOSIER

El Ministerio de Cristo en la Salvación (III)

Y llegamos al miembro de la Trinidad que lleva a cabo esta Salvación gloriosa a favor de los perdidos. La promesa de esta Salvación aparece en Génesis 3:15 “Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar”. Dios le dice a la serpiente que la simiente de la mujer le herirá en la cabeza. Efectivamente, eso fue lo que hizo Cristo cuando murió en la cruz y resucitó venciendo la muerte y asestando, así, un golpe mortal a aquel que tenía el imperio de la muerte. Hebreos 2:14 “Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo”.

Cristo es el autor de esta Salvación. Él mismo es la Salvación. Desde la eternidad el Hijo muestra esa disposición para venir a efectuar la Salvación, algunos pasajes nos muestran esta disposición. Hebreos 10:5, 7 “Por lo cual, entrando en el mundo dice: Sacrificio y ofrenda no quisiste; Mas me preparaste cuerpo.

[7] Entonces dije: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad, Como en el rollo del libro está escrito de mí”.

El Hijo de Dios vino para deshacer las obras del maligno. Esta es una parte importante del Ministerio de Cristo en la Salvación. El engaño de Satanás había echado a perder toda la humanidad y su creación. Por eso Juan nos recuerda en 1 Juan 3:8 “El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo”.

Otro ministerio de Cristo en la Salvación es que vino para buscar y salvar a los perdidos. Esta muestra de amor la vemos en Lucas 19:10 “Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido”. Hay un propósito definido y claro en Dios al enviarnos a Cristo, vino a salvarnos, vino a encontrarnos en nuestro estado de perdición y así hallar salvación de nuestras almas.

El ministerio más importante, a mí juicio, es el de la ofrenda de su propio cuerpo por nosotros. Este es el punto culminante de la Salvación. Ahora entendemos mejor a Juan el bautista cuando dijo: “He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”. Juan 1:29. Juan nos anticipó está verdad gloriosa al ver a Jesús acercarse a él. Pedro nos dice sobre esta verdad en 1 Pedro 3:18: “Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu”. También Pablo se hace eco de esta verdad y en Romanos 5:6 nos dice: “Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos”. Pero tenemos también registro de esta verdad en el antiguo testamento. Isaías por ejemplo nos dice Isaías 53:10 “Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada”. Todo el capítulo 53 de Isaías es un canto glorioso a esta verdad. Hasta el día de hoy los judíos todavía no comprenden ni saben de quién está hablando el profeta cuando escribe de este “Siervo sufriente”. Para nosotros, los cristianos, está claro que es una profecía más de la obra redentora del Señor Jesucristo, y específicamente su muerte por nosotros.

Otro lugar donde podemos ver a Jesús sufriendo por nosotros, es en el Salmo 22. Ahí lo podemos ver en la cruz en el mismo momento en el que está dándose por nosotros. Palabras tales como: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? ¿Por qué estás tan lejos de mi salvación, y de las palabras de mi clamor?” También en los versículos 7 y 8: “Todos los que me ven me escarnecen; Estiran la boca, menean la cabeza, diciendo: [8] Se encomendó a Jehová; líbrele él; Sálvele, puesto que en él se complacía”. Aún podemos ver sus pies y manos horadados y echar suertes sobre su ropa en los versículos 16, 17 y 18: “Porque perros me han rodeado; Me ha cercado cuadrilla de malignos; Horadaron mis manos y mis pies. [17] Contar puedo todos mis huesos; Entre tanto, ellos me miran y me observan. [18] Repartieron entre sí mis vestidos, Y sobre mi ropa echaron suertes”. Desde la eternidad pasada Dios tenía planeada esta Salvación y vemos hasta los detalles de cómo pasaría, unos mil años antes de que sucediera a las afueras de Jerusalén.

Otro aspecto de este ministerio del Hijo en la Salvación es oír lo que él dice de sí mismo al respecto. Juan 10:15, 17-18  “Así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.

[17] Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. [18] Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre”. Esta verdad cierra la boca de muchos que piensan que la maldad, la hipocresía y orgullo de los líderes religiosos de la época fue lo que llevó a Cristo a la muerte. No, Cristo dio su vida por nosotros voluntariamente y la volvió a tomar venciendo así a la muerte y perdonando todos nuestros pecados.

Faltando poco para ofrecerse en sacrificio por nosotros, el Señor mismo se pone como ejemplo identificándose como un grano de trigo. Un grano de trigo que cuando muere lleva fruto. Juan 12:23-25 “Jesús les respondió diciendo: Ha llegado la hora para que el Hijo del Hombre sea glorificado. [24] De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto. [25] El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará”.

Damos gracias a Dios por el Señor Jesucristo en quien estamos completos. Me gustaría terminar citando los versículos de Colosenses 1:15-22 “Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. [16] Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. [17] Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; [18] y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia; [19] por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, [20] y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz. [21] Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado [22] en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él”.

¡Gloria a Dios por el Señor Jesucristo!

Política de Privacidad

INTRODUCCIÓN

En Kleseos, sensibilizados con las necesidades de los usuarios de Internet y conscientes de la importancia de la rigurosa privacidad de la información personal que nos confían, incluimos esta declaración de privacidad con el objeto de que seas consciente de la política en el tratamiento de los datos personales que obtiene de sus visitantes y usuarios.

Como usuario, aceptas estas condiciones por el mero hecho de leer, visualizar o navegar en el sitio. De no aceptarlas, debes abandonar el sitio, sin hacer uso alguno de él y su contenido, y sin acceder a las páginas enlazadas.

RESPONSABLE DEL TRATAMIENTO DE DATOS

El titular del sitio y responsable del tratamiento de datos es Darío Pérez Andrés, con DNI 74378630B, para contactar puedes utilizar la dirección de correo electrónico direccion@kleseos.com, el teléfono +34 658 663 436 o correo postal a C/ Caño Viejo 7, código postal 28400 de Collado Villalba, Madrid.

FINALIDAD DEL TRATAMIENTO DE DATOS

En nuestros sitios web, existen unos apartados específicos donde puedes anotar tus datos para recibir información sobre actualizaciones de nuestra web y de algunos los programas que se distribuyen. Nosotros te aseguramos que la información que nos facilites será gestionada de forma totalmente confidencial.

Formulario de contacto: **Finalidad del formulario de contacto** Los datos personales facilitados a través del formulario de contacto serán tratados con la finalidad de atender, gestionar y responder a las consultas, solicitudes de información, comentarios o sugerencias realizadas por los usuarios del sitio web. Asimismo, cuando el usuario lo autorice expresamente, sus datos podrán ser utilizados para el envío de comunicaciones relacionadas con los contenidos, novedades y actividades del blog. Los datos facilitados no serán utilizados para finalidades distintas de las aquí descritas ni serán cedidos a terceros, salvo obligación legal.

Suscripción a boletines: **Finalidad del formulario de suscripción a la newsletter** Los datos personales facilitados a través del formulario de suscripción serán tratados con la finalidad de gestionar el alta del usuario en el servicio de newsletter y enviar periódicamente información relacionada con las noticias, reportajes, artículos, contenidos editoriales, novedades y actividades publicadas en el periódico digital. La base jurídica para este tratamiento es el consentimiento expreso otorgado por el usuario al suscribirse. Los datos serán conservados mientras el interesado mantenga su suscripción activa y no solicite su baja. Para la gestión y envío de las comunicaciones electrónicas se utiliza la plataforma Brevo, que actúa como encargado del tratamiento de los datos por cuenta del responsable del sitio web. Brevo aplica las medidas de seguridad adecuadas para garantizar la protección de los datos personales conforme a la normativa vigente. El usuario podrá retirar su consentimiento y darse de baja en cualquier momento mediante el enlace habilitado a tal efecto en cada comunicación enviada o contactando con el responsable del tratamiento. Los datos personales no serán utilizados para finalidades distintas de las aquí descritas ni serán cedidos a terceros, salvo obligación legal.

Los datos se almacenarán mientras exista previsión de su uso para el fin por el que fueron recabados.

No se realizan tomas de decisiones automatizadas con tus datos.

La web puede utilizar cookies, consulta nuestra política de cookies.

LEGITIMACIÓN DEL TRATAMIENTO DE DATOS

El uso de tus datos se realiza porque nos das tu consentimiento para usar los que nos proporcionas en los formularios para un uso específico que se indica en cada uno de ellos. Tus datos solo son necesarios para los usos concretos por los que se te solicitan, si no nos los facilitas, esos servicios no son posibles.

TRANSFERENCIAS Y CESIONES DE DATOS

Existe un compromiso firme por nuestra parte de que los datos que proporcione a Kleseos, no serán vendidos ni cedidos a terceras personas sin el previo consentimiento del interesado bajo ningún concepto o circunstancia, salvo consentimiento expreso u obligación legal.

Los datos incorporados en el formulario de comentarios, serán tratados por Automattic Inc., con domicilio en EEUU con la finalidad de filtrar el spam en los comentarios. Puede consultar la política de privacidad de Automattic Inc..

Los datos incorporados en el formulario de contacto, serán tratados por Automattic Inc., con domicilio en EEUU con la finalidad de filtrar el spam en los mensajes. Puede consultar la política de privacidad de Automattic Inc..

Nuestro sitio web contiene enlaces hacia sitios web de terceros. Kleseos no se hace responsable por las políticas y prácticas de privacidad de estos otros sitios.

ENCARGADOS DEL TRATAMIENTO

Para la prestación de determinados servicios necesarios para el funcionamiento del sitio web, el responsable del tratamiento puede compartir datos personales con proveedores que actúan como encargados del tratamiento, quienes tratarán los datos únicamente siguiendo las instrucciones del responsable y con las garantías exigidas por la normativa vigente en materia de protección de datos.

En particular, el servicio de envío de newsletters y comunicaciones electrónicas se presta mediante la plataforma Brevo, titularidad de Sendinblue SAS, con domicilio social en 106 boulevard Haussmann, 75008 París (Francia).

Brevo actúa como encargado del tratamiento y procesa los datos personales de los suscriptores con la única finalidad de gestionar el envío de comunicaciones electrónicas en nombre del responsable del sitio web. Este proveedor ha adoptado las medidas técnicas y organizativas necesarias para garantizar la seguridad y confidencialidad de los datos personales y cumple con las obligaciones establecidas por el Reglamento (UE) 2016/679 (RGPD).

El responsable del tratamiento ha suscrito con dicho proveedor el correspondiente contrato de encargo de tratamiento conforme al artículo 28 del RGPD.

Los usuarios pueden obtener más información sobre la política de privacidad de Brevo consultando la documentación publicada por dicho proveedor en su sitio web oficial.

DERECHOS DE LOS INTERESADOS

Tienes el derecho de acceder a la información que sobre tu persona está almacenada en nuestras bases de datos, rectificarla si existiera alguna errata, suprimirla, limitarla, oponerte a su tratamiento y retirar tu consentimiento si ese es tu deseo. Para ello simplemente debes escribir un e-mail a la dirección de correo electrónico direccion@kleseos.com donde te atenderemos gustosamente cualquier consulta, comentario o aclaración requerida al respecto.

Para mayor información sobre temas relacionados, el sitio de referencia en la Red española es la Agencia de Protección de Datos, donde tienes derecho a reclamar.